Cuando hablamos del Parque Nacional Archipiélago de Los Roques, lo primero que se nos viene a la cabeza, son playas, paradisíacas playas en un contexto de lagunas naturales formadas por las 375 islas, islotes, y cayos de arena que conforman este atolón.
Sin embargo hay una de ellas, que sin tener una playa utilizable al turismo (dado que es en realidad el punto de salida de las lanchas que recorren las islas) Es tan mágica e irrepetible como el resto.
Esta es Gran Roque, Isla Principal y centro de operaciones del archipiélago, la cual brilla con un aura propia, formada por bucólicas calles de arena que serpentean sus casas posadas bajitas entre las sombras de las uvas de playa las cuales combinadas con la brisa agradable y casi permanente del lugar, son un vergel en el abrasante mediodía Roqueño de Agosto.
Este pueblo de unas 20 x 5 manzanas (no es exacto) siempre vigilado por el viejo faro holandés del cerro Faro Viejo, es una atracción turística en sí misma, más allá de las playas, el buceo, la pesca y los paralizantes paisajes del parque nacional. Entre sus calles el tiempo parace no correr y un día durar lo que una vida la cual deseamos que nunca se termine para poder seguir recorriéndola y conociendo su gente y filosofía de vida.
De día el pueblo tiene poco movimiento más alla de los preparativos de los locales para tener todo listo para antes de la caída del sol, momento en que los turistas vuelven de las islas y además toda una celebración en sí; Una de las cosas que no tenemos que dejar de hacer en Gran Roque, es ir a tomar algo a algunos de los bares de la playa mientras que observamos los increíbles atardecer que la isla nos regala, se los garantizo, nunca se aburrirán de repetir esto cada día que estén en el lugar.
Luego de cenar, algo que ocurre entre las 19:30 y las 20:30 sin importar en que posada estén, salvo que no tengan cena contratada (fue nuestro caso la mayoría de los días) la gente se reune en la plaza Bolívar, punto neurálgico de Gran Roque, a cenar o tomar algo en la Pizzería Brisas, El bar la Chuchera, la heladería o el bar Aquarena, también se arma rumba en el bar-pub que está enfrente de la pizzería.
Otros puntos interesantes para comer o tomar algo de noche, son los bares de la playa, mi favorito en cuanto ambiente y música fue el Canto de la ballena.
Algunos TipsEl Hielo y los almuerzos: Hay varias formas de contratar una estadía en Los Roques, con desayuno, con desayuno y cena o todo incluido, que no es como un todo incluido tradicional, sino que consiste en el desayuno, la cena y la cava o heladera con la comida del mediodía en las excursiones, la cual contiene, el almuerzo y las bebidas. Ahora, si querés gastar poco, conviene sacar solo con desayuno, ya que luego del desayuno, se cuenta con al menos 1 hora antes de salir de excursión en la que se puede ir a comprar todo lo necesario para pasar el día en la playa. Generalmente las posadas te prestan la cava.
Es importante no hacerlo a último momento, ya que el hielo al igual que el agua, obviamente en un bien escaso en la isla. Cuesta unos 15 bolívares la bolsa grande, aproximadamente 2.50 dólares al dólar paralelo. En agosto se conseguía a 6 bolívares por dolar.
La comida: A pocos metros de la posada cayo luna, se encuentra la panadería del pueblo, donde se pueden conseguir sandwichs muy buenos a 10 bolívares cada uno. 1,70 de dolar aprox.
Otra opción es comprar muy buena comida venezolana en la pizzería brisas, donde se pueden degustar, tequeños, arepas, empanadas y otras exquisiteces también a muy buen precio. entre 5 y 15 bolívares dependiendo que lleven.
El equipaje: Los Roques tiene calles de arena, como habíamos contado, por lo cual verán que la mayoría de las personas están todo el tiempo en hojotas, chanclas o como se diga en su país de origen o directamente descalzas, y existen dos tipos de vestimenta, en traje de baño o en bermudas y camiseta. Lleven poca ropa, además de no necesitarla el exceso de equipaje les ocasionará un gasto extra, ya que no se puede viajar a Gran Roque con más de 10 kilos de equipaje por persona.
Internet: En el bar La Chuchera hay wifi gratis si consumen, y hay un par de conexiones gratuitas erráticas flotando por ahí. Si no la media hora de internet costaba unos 6 bolívares.
La cena: Al menos un par de noches cenen en la posada en la que estén. la comida es casera y ahí mismo en el momento, sobre todo si les gusta el pescado, no probé en ningún otro lugar un pescado tan bueno como el de los roques.
Espero les haya gustado la entrada, en las próximas entradas seguiremos recorriendo los cayos que quedan de nuestra estadía.